
La triste noticia golpeó como trompada en la cara: el Chacho Coudet rescindió su vínculo con Colón. ¿Habrá sido por las lesiones? ¿Habrá sido que simplemente quería jugar sólo la Libertadores y la pronta despedida sabalera del torneo lo desmotivó? ¿Habrá sido que no se lo valoró cuando la rompió? (Sí, muchachos: cuando entró, la rompió) ¿Habrá sido que vino de jarana a Santa Fe? ¿O tal vez ya estaba viejo pa'l fúlbo? Lo cierto es que, Eduardo "El Chacho" Coudet se va de Colón y para este cronista la noticia es triste, tristísima.
Fueron pocos los minutos en los cuales defendió la camiseta rojinegra, pero cuando le tocó entrar a la cancha lo hizo con hombría, compromiso e inteligencia.
La camiseta número 8 de Colón se ha quedado sin dueño. Volverá, tal vez, a ser usada por Maxi Caire (NdR 1: Hay que venderlo ya antes de que vuelva a su nivel).
Adiós, querido Chacho. Desde aquella pisadita al maricón de Matías Cahais, usted se ganó mi corazón. Y se lo volvió a ganar con cada pelota en tierras trasandinas. Y se lo regalé para siempre con aquél gol de ojete a San Lorenzo.
Busquen en esta nota todo el sarcasmo que quieran: no lo van a encontrar.
Este viejo hincha, despide a un ídolo...
Adiós, querido Chacho...