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sábado, 10 de octubre de 2009
Eliminatorias CONMEBOL - Fecha 17
Vuelve la buena suerte, papá. No, vuelven los pronósticos eliminatorieiles, porque daba, porque es fecha morbo en la que nos podemos quedar arafue, y el año que viene recagarnos de embole viendo como Chile juega un mundial y sus exasperantes periodistas con su exasperante agudeza al hablar se nos recontrarecagan de risa en la jeta por pelotudos y payasos. En fin, esperando que todo esto no pase (más allá de todo tipo de antimaradonismo que baje desde este blog, es necesario que Argentina entre a Sudáfrica, porque no da estudiar en un Junio mundial), hela aquí, la fecha 17 y sus pronósticos:
COLOMBIA vs. CHILE - Medellín - 17.00 hs: Ganan los cafeteros 2 a 0, con uno de Falcao y otro de algún Watson o Jackson o algo así (?). Ilusión por un lado, culo con preguntines del otro.
ECUADOR vs. URUGUAY - Quito - 17.00 hs: Garra charrrrúua señores!!! No, esta vez no pasará. La cosa es así, Uruguay lo va a pelotear, pero en una contra los bananeros meten el 1-0, los yoruguas entran a aplicarle cirugía en las gambas a todo lo amarillo que se mueva, y con 2 menos, terminará perdiendo por 2-0. Los goles... Emm no sé quién juega en Ecuador. Blame me.
VENEZUELA vs. PARAGUAY - Puerto Ordaz - 17.30: Paraguay no pelea por nada.. Huelo a entrega, pero tranca. 2 a 0, goles de Giancarlo Maldonado o como puta se escriba y del Rey ese que le pega a los tiros libres.
ARGENTINA vs. PERU - Buenos Aires - 19.00 hs: Eeehh Argentina papáaa la selesióoo Marteeeen ochentiseeeei. Guturismos de este estilo se escucharán a la salida del Antonio Vespucio Liberti cuando Argentina, en una entrega magistral de juego, venza a los peruvians (que no cazan una y tienen suspendidos a sus mejores players por barriletes) por 4-0. ¿Los goles? Messías, Pipita y dos del Titán en el ST, claro papá, si es de Bokeeta y tiene que ir al Mundeal.
BOLIVIA vs. BRASIL - La Paz - Domingo 16.00 hs: No lo veo ni bajo amenaza. ¿A quién carajo le importa? Gana Brasil, qué se yo. Para que digan que Bolivia sólo le gana a Argentina. 1 a 0, gol de Luis Fabiano.
Estos resultados no asegurarían un carajo, de hecho seguiríamos en repechaje... Pero paja calcular. Veremos.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
En tiempos de cartulinas...
Hace un tiempo, me puse a buscar el video que nunca aparece, y entre link y link, terminé dando con un blog muy bueno dedicado a Marcelo Bielsa: "frasesbielsistas" es, de hecho, el nombre de éste sitio y cuenta con varias secciones como Anécdotas, Curiosidades y hasta opiniones de ex dirigidos por el técnico de la selección chilena.Y entre tanto material, dí con una historia narrada por Nélson Vivas que no tiene desperdicio, sobre todo porque no deja de ser una sorpresa muy grande.
Resulta que la selección argentina jugaba contra Colombia por Eliminatorias y antes del partido, en el vestuario, Bielsa les dijo a sus jugadores:
"En las peleas callejeras hay dos tipos de golpeadores. Está el que pega, ve sangre, se asusta y recula. Y está el que pega, ve sangre y va por todo, a matar.
Muy bien, muchachos: vengo de afuera y les juro que hay olor a sangre"
Sigamos con cartulinas que así nos va de puta madre...
jueves, 10 de septiembre de 2009
El Peor de Todos los Miedos
Ya hace casi un año, la renuncia de Alfio Basile como DT de la Selección Nacional nos daba un dejo de satisfacción. Cercano al fin del torneo local, y habiendo muchos DTs en disponibilidad, mas los que estaban en la cuerda floja en sus respectivos torneos, y con casi la mitad de las eliminatorias por delante, la idea de quedarse sin DT en la selección resultaba chistosa, sumándole la consigna colectiva de "Cualquiera menos Basile" que fue tomando más fuerza a partir del mamarracho, precisamente, contra la selección de Paraguay en el Monumental de Nuñez. Sonaban con fuerza Simeone, Batista, y hasta Cappa, como reemplazantes del impresentable ex DT nacional, pero si bien en el consenso popular, como quien se persigna frente a una iglesia sin ser creyente, siempre se habló de Maradona, y de que su chance debería ser en un momento de película como este, no podemos negar que la designación del "Dié" como Técnico de la Selección Argentina fue una sorpresa.
Particularmente, en un principio temí. Pensaba, aunque hoy suene irónico, que jugadores como Mascherano, Jonás Gutierrez o Heinze, perderian sus puestos frente a un proyecto vacío de contenido, pretendiendo tener "10's" en todos los puestos. Realmente imaginaba que el verborrágico y mediático emblema del fútbol local iba a plantear a Riquelme, Verón, Messi, Tevez, Agüero y algun que otro Bokeeta Player, todos titulares en el mismo equipo. Muchas palabras, pero hubo que esperar para ver y juzgar. Llegaron las fechas FIFA, primero vino Escocia, pero principalmente, Francia. El esquema 4-4-2 más clásico que haya visto en cancha desde que tengo memoria, los movimientos más esperables, la misma base en nombres, pero funcionó. Y estuvo bien. Recuerdo cuando Cristina Fernandez de Kirchner dijo (luego citada y descontextualizada por todos los medios), que podría ganar Mc Cain, porque en las crisis, los pueblos buscan el modelo más conservador, que les de más seguridad. Lo mismo podría aplicarse acá.
Luego de toda la parafernalia talquera y los Margarita cinco estrellas, que llegue el mejor jugador del mundo y plantee un esquema clásico y seguro, sin riesgo, y con los nombres avalados por todos, era un alivio. Uno muy grande.
Era satisfactorio enterarse de que Maradona hablaba por teléfono con sus convocados, que los va a ver en vivo, por todo el mundo, que no renegaba por la camiseta que haya vestido tal o cual jugador, y como punto culminante de ese espíritu, la pelea con el jugador polar. El mensaje era claro: El que no se compromete, no juega. Y esto le llevo a tener a su amada gente de Boca en contra durante un buen tiempo (hasta que como todo en este país, se olvide). Merced, todos contentos.
Pero cuando ciertos factores se tornaron más bien patrones, las sospechas comenzaron. Convocatorias injustificadas como las de Daniel Díaz o Germán Denis, y más aún ridículas, como las de Sand o Bergessio, más todo el show pirotécnico que fue esa "Selección" del Torneo Local denotan que realmente Pelusa no tiene todas las luces para poder llevar adelante un proyecto de semejante envergadura, más aún cuando el barco está a medio hundir.
Pero como la verdad la tienen los medios, y la voz popular lleva el espíritu de Timmy O' Tool, no muchos optaban por medir a Maradona con la misma vara que sus predecesores.
Los desastres tácticos de los que fue partero en Mandiyú y Racing fueron indultados. Era malaleche mencionar ese pasado, era invocar a todos sus demonios. No los invoquemos.
Invoquemos sus virtudes. No las hay. Pegar cartulinitas al lado del bidet no es virtud, grabar un video con coyitas cagados de hambre no es virtud, desmerecer al 95% de los jugadores en cancha diciendo que su equipo es X jugador y 10 más no es virtud, tenerlos a Mancuso y a Lemme de ayudantes de campo aboslutamente no es virtud. No quiero caer con chicanas baratas como "acá el talco se lo deja de tegobi" o cosas así, pero la historia de la humanidad demuestra que el alcahuetismo no conduce a ningún otro lado más que la perdición del "alcahueteado". Esa construcción de situaciones dignas de una telenovela no son virtudes, ni siquiera son dignas. Como me peleo con Riquelme le sacudo la piola a Verón y le doy la 10 a Messi; como me putean los de Bokeeta insulto al Monumental. Un papelón.
La debacle, inevitable, empieza a tomar su vuelo más alto en el partido contra Rusia. ¿Por qué contra Rusia, si ganó 3 a 2? Por eso, porque ganó y todas las fallas se disfrazaron de resultado. El partido contra Rusia, y el que se jugó frente a Brasil en Rosario fueron IGUALES. Un equipo sin una idea entre las cejas, sin coordinación, sin entrega, donde se tiran miles de pelotazos a cualquier lugar, centros de altura a delanteros que no llegan a medir 170 centímetros, y solamente puede abrir el partido un uñazo arbitrario que podria tanto clavarse en el ángulo como volarle los dientes a algún plateista. La diferencia fue, justamente, que uno es Rusia, y el otro Brasil-sil-il-l, pero el equipo jugó igual, el mismo vacio conceptual. Los laterales sin saber cuando quedarse y cuando subir, los delanteros desbordando tirandole centros a Kevin Bacon, así como cuando entraban por el medio y no habia descarga por los costados, los defensores cumpliendo todos los roles cambiados (en el gol de Paraguay nadie advierte que Zanetti estaba de central mientras Domínguez todavía preguntaba si los de rayas blancas y rojas eran los "otros"), pero contra Rusia ingresó un Dátolo con frescura y velocidad, opuesto al jugador opaco que no podia levantar los ojos del piso, ingresó un Lavezzi con espacios abiertos, jugado bien sobre el costado como se ve, está más cómodo. Pero principalmente ingresó EL hombre gol que hoy por hoy pueda defender la camiseta albiceleste, más aún pensando en los convocados para esta doble fecha. Si Dátolo se ganó la titularidad por ese partido, cuál fue el error de Lisandro Lopez para no poder estar unos escalones más arriba en la preferencia del DT, descartándolo por un Agüero que cada dia hace más méritos para que se piense que está acomodado, o por un Milito que tiene que parar la pelota y acomodarse para patear adentro del área rival. Lo que duele es que el humo vale oro, humo despues de Rusia, humo antes de Brasil, humo despues de Brasil... Ese vitoreo hacia Verón en El Lugar Con Parlantes se convirtió en el foco del agujero en la capa de ozono. Así, de manera lo más resumida posible, llegamos al partido de ayer.
Caigamos en el vicio del Nombre x Nombre:
Sergio Romero Lo más presentable, estuvo seguro de si mismo, algo que vale más que agua en el desierto dentro de este esbozo de equipo. Fue rápido y no tuvo incidencia mayor en el gol de Haedo (Golazo). Retribuye la seguridad que se termina perdiendo con algunos defensores.
Javier Zanetti Perdido, Pekerman debe estar nadando en su semen al ver como se desploma la víctima de Scaloni, se lo vió arriba intrascendente, y abajo estorbó. Generó una falta que podria haber sido peligrosa, como máximo mérito, de alguien quien se espera un juego mas avispado y eléctrico.
Sebastián Dominguez Impresentable, lento, o directamente estático. Pelota que tocó (o mejor dicho, que no tocó) fue pelota peligrosa. En teoria le ganó la titularidad a Otamendi, Burdisso y Coloccini, evidencia del jugo gástrico que lubrica el cerebro de Diego Armando.
Gabriel Heinze Nervioso, errático e impredecible. Violento por exceso, pero fue uno de los pocos que demostró algo de temperatura. Tuvo que cubrir los espacios que dejó Papa y las marradas de Domínguez, pero eso no justifica que su nivel está en merma exponencialmente.
Emiliano Papa Igual que Zanetti, lo más interesante que hizo fue generar una falta pero por la izquierda, luego se lo tragó el yuyo paraguayo. De todas maneras de el no se esperaba tanto como del Pupi, aunque tener un lateral izquierdo del que no se espere mucho, es desesperante.
Juan Sebastián Verón Un versero, se tiró al piso un par de veces dejando una estela de humo mas podrido que una Ziambretta, tiró pelotazos por tirar, ninguno preciso, así como sus ejecuciones en las faltas. Cualquier cosa.
Javier Mascherano No quisiera cargar sobre sus espaldas el fracaso del equipo, pero ya está más que claro que cuando no se despierta con el pie derecho, el equipo no funciona. Le cambiaron el motor del Fiat por el de un aire acondicionado antes de llegar a Ezeiza.
Fernando Gago Más puto que Cambiasso, tan vendehumo como el capitán pi(ncha)rata, fué la intrascendencia hecha jugador profesional. Solamente unas pisaditas que estuvieron de más y no aportaron un carajo.
Jesús Dátolo Hizo de autito chocador, sin ideas ni proyección, no supo abrirse. Se contagió de "Fierismo" y se lo vio asustado. Factor que suma a la condición de indiscutible a Jonás Gutierrez.
Lionel Messi No recibió bien una sola pelota, pero tampoco llegó a ser claro en sus asistencias. Lento, molesto, perdido, sin ganas, solamente pateó al arco en un par de pelotas paradas que no resultaron nada. Los grandes jugadores necesitan un par en quien apoyarse, y Messi en Argentina no lo tiene. Esto no justifica que su presencia fue espectral, y que probablemente, pueda sacar a pasear a 8 gallegos por fecha de La Liga, pero la casaca celeste y blanca le resulta un chaleco de plomo. El problema es que todos esperamos más de el, pero quizás a el no le interese dárnoslo.
Sergio Agüero El yerno del pueblo nunca pudo argumentar su presencia en la mayor más allá de algun partido descolgado contra Bolivia que no recuerdo si fue en la era Pekerman o Basile. El partido de ayer no fue otra cosa más que la confirmación de esa inexistencia terrenal. Sabiendo que hay 5 o 6 jugadores que pueden ocupar su puesto sin discusión, es inexplicable, o mejor dicho, tristemente explicable, la presencia del Kun en las convocatorias.
Ezequiel Lavezzi Corrió por toda la cancha, pero sin sentido, como un ratón con un alfiler en el ojete. Los nervios que la responsabilidad de dar vuelta un resultado ejerció sobre el, le anularon toda proyección. Al menos corrió, pero si fuera por eso, lo ponemos a Bolt.
Martín Palermo El problema no es Palermo, sino el tener que depender de él. El único que entendió que la pelota tiene que estar adentro del arco contrario, aunque la desespereción lo llevó a ser mas impreciso que de costumbre. Sin haber brillado ni mucho menos, fue el más digno del equipo. Limitandome a hablar sobre lo sucedido en el partido pongo esto, aunque como mencioné más arriba, hay media docena de jugadores que podrian ocupar tranquilamente el puesto.
Rolando Schiavi El ingreso del amante furtivo de la Bullock me hizo acordar a esas nefastas conferencias de Bianchi cuando mencionaba que lo iba a utilizar de delantero. Un recurso de salvataje, nada más. Jugó escasos minutos y correspondió a su juego choto que nos tiene acostumbrados. El final épico junto a su ex compañero Xeneize los deja a ambos bien parados respecto al resto del equipo, pero no están en el nivel que se necesita para sacar adelante un equipo diezmado y desesperadamente irregular.
Diego Maradona No arriesgó en ningún cambio, el esquema, si tirar 11 personas al campo de juego como si fueran botones en una cajonera pudiera llamarse esquema, fue el mismo durante los 90 y tantos minutos de partido. Su esquema contradictorio demuestra que no tiene la capacidad para figurarse una jugada dentro del plano de la realidad. Poner a Verón para tirar centros y pelotazos a delanteros sin virtudes aereas es una paradoja que vuelve a subrayarse cuando hace ingresar a Palermo inmediatamente fuera expulsado el amigo de la Reina. También el hecho de querer ganar por arriba cambiando defensor cabeceador x defensor cabeceador. Si querías jugar al pelotazo, no saques a un posible definidor (más alla de la pésima actitud en la defensa de Domínguez, estoy planteando la contradicción lógica de Maradona en ese cambio). Es escalofriante el paralelismo entre este partido y el que dejó afuera a Basile. Tres jugadores mediocampistas centrales, el ingreso de jugadores del medio local como medida de desesperación, la insipidez de las figuritas...
No es sano pensar en una vuelta atrás, o en una solución arcaica. Es inútil buscar un Judas, un chivo expiatorio. La Selección está al borde de no jugar un mundial, y lo mas sensato es tratar de sacar adelante esta catástrofe mediante la suma de factores positivos, sean colaboradores competentes y no amigotes chupamedias, o realizar una pequeña muda de nombres motivada por el más simple y sencillo sentido común. Eso es lo que falta, sentido común.
lunes, 7 de septiembre de 2009
Mística Merquera (?)

Luego de ver el desastre del sábado pasado, es válido decir que sigue la temática "a estos nos los cogemos con la pija muerta, porque somos Argentina" impuesta por Maradona y sus secuaces.
La falta de lectura previa al partido (contra Brasil o el rival que fuera), la falta de análisis, la falta de expriencia (?) o de profesionalismo, si se quiere, es el sello característico de esta selección comandada por un tipo que aceptó un desafío que ya no puede seguir encarando pasados apenas cinco partidos.
La estatua cruzada de brazos es la postura clásica adoptada por Diegote (?) ante cualquier situación del partido. El quedarse duro, sin saber qué decirles a sus jugadores. Y claro, si no supo qué decirles previo al partido, más allá de cualquier palabra de motivación, lámina pegada en la pared o video guardiolero.
La falta de ideas en jugadores que suponen un equipazo, es una desesperante constante (Francese Style -?-). El ir, por el simple hecho de ir para adelante, sin una visión clara del juego, tanto en ataque como en defensa, y que despiertan ovaciones y aplausos por trabar, pegar o revolear la pelota a cualquier parte cuando las papas queman: una selección ideal en la que puede ser ídolo tranquilamente el Payaso Lugüercio. Si hasta al traidor más grande de los últimos tiempos se lo aplaudió y vitoreó por trabar alguna que otra pelota, correr algunos metros de más y pegarle al arco desde el vestuario.
Y el termo-metro se revienta cuando toda la culpa recae sobre Messi. "¡Eh, loco, ¿por qué no juega como en el Barcelona?!". Porque en el Barcelona el tipo juega al fútbol sin la presión de tener que ser el héroe. En el Barcelona hasta se divierte. En la Selección al tipo lo obligan a ser el salvador, el que resuelva el partido, el que lo gane solo, ante la eterna urgencia de encontrar al próximo Maradona (jugador, claro está) que nos saque campeones de todo.
Señores, el sábado Argentina no dio ni asco y encima hay que aguantarse a la tía gorda que lamenta: "Nos llegaron dos veces y nos metieron dos goles": Eso es mérito del rival y falencia del equipo propio. Al menos Brasil llegó creando juego, con lucidez en sus jugadores y sobre todo con peligro.
El gol argentino: un zapallazo de lejos. Otra no quedaba. El "¡vamos, vamos!" de Dátolo alentándo a sus compañeros denotaba en la cara del ex-Bokita una desesperación y desconcierto importantes. Otra cosa no se podía decir.
"Vamos, vamos". ¿Adónde? ¿Cómo? Si en todas las eliminatorias estuvimos perdidos. Si durante todo el certámen clasificatorio cualquier jugador desorientado podía mirar al banco en busca de instrucciones y encontrarse con Diegote cruzado de brazos, o con el Panadero Díaz poniéndole talco en la espalda a Basile.
Un panorama negrísimo y desalentador es el de la selección. Tanto así que (casi) nadie puede hacer cambiar de parecer a los que hoy pensamos que en el Mundial es un objetivo imposible de alcanzar.
Informó para Pelambrismo Deportivo, Gerónimo Saccardi. Santa Fe, Argentina, South Candioti. Dramatic Mode: off.
viernes, 28 de agosto de 2009
Barrilete có(s)mico...
"Ya no sé si te quiero de titular en la selesió, Pupi"
Personalmente, siempre ví a Javier Zanetti como uno de los pocos jugadores que, vaya a saber uno si es porque se fue de muy jóven a Europa (señora concheta y retrógrada mode: off) no tenía un termo en donde, por lo general, los seres humanos tenemos una cabeza. Hasta que ví este video y mi apreciación personal sobre el experimentado lateral-volante de la selección cambió rotundamente.
Ahora simplemente me parece un chabón que juega muy bien al fúlbo, con una dicción privilegiada dentro del ambiente y que tiene una fundación que hace partidos-emboles durante las vacaciones.
Ah, y sí: Tiene huevos el chabón... No sé Andrecito, pero este humilde corresponsal ha borrado completamente todo track grabado por Peceto junto a Velentín... porque yo no tengo huevos.
Informó para Pelambrismo Deportivo, Gerónimo Saccardi. Rosario, Argentina, "Sos muy grasa, bebé", M.E. Ritó.
Ahora simplemente me parece un chabón que juega muy bien al fúlbo, con una dicción privilegiada dentro del ambiente y que tiene una fundación que hace partidos-emboles durante las vacaciones.
Ah, y sí: Tiene huevos el chabón... No sé Andrecito, pero este humilde corresponsal ha borrado completamente todo track grabado por Peceto junto a Velentín... porque yo no tengo huevos.
Informó para Pelambrismo Deportivo, Gerónimo Saccardi. Rosario, Argentina, "Sos muy grasa, bebé", M.E. Ritó.
sábado, 15 de agosto de 2009
Eliminatorias en la historia: Vol. I - Brasil clasificando de orto (1993)

Las eliminatorias sudamericanas para el colorinche Mundial de USA 1994 (a la postre, toda una representación a nivel económico y social de aquella década) contó con un hecho particular, el cual fue la suspensión de la selección chilena para participar de cualquier competición organizada por la FIFA luego del bochornoso episodio del arquero Rojas previo a Italia 90. Por ende, los habitualmente 10 países sudacas que buscan la clasificación quedaron reducidos a 9 divididos en dos grupos, uno de cinco y otro de cuatro. Los dos primeros y el mejor segundo clasificarían directo, mientras que el peor segundo disputaría el repechaje contra el ganador de Oceanía.
El grupo A finalmente lo integraron Paraguay, Colombia, Perú y Argentina. La historia ya la conocemos: P y P (?) ni cortaron ni pincharon, Colombia nos bailó allá y acá y a sufrir contra los Aussies a la madrugada, con Balbo, Mac Allister, el Dié enfrulado y toda la historia (cabe destacar que el último partido entre Perú y Paraguay fue empate en 2, porque de ganar los guaraní, nos quedábamos afuera derecho viejo). Todo un desastre de la (sin razón) llamada "mejor selección de los últimos tiempos" (???) que hizo sapo en el Mundial y penó en eliminatorias recibiendo la peor paliza como local en la historia de nuestro fútbol, todo un bochorno del tipo de los que el Borracho nos tuvo acostumbrados a sufrir durante dos ciclos. En fin, sobre estos episodios todos la tenemos atroden todavía hoy, con lo cual viven en nuestro repertorio de fracasos a recordar.
El grupo B, por su parte, estaba compuesto por Venezuela, Ecuador, Bolivia, Uruguay y Brasil. Dado el bajísimo nivel histórico de las primeras tres nombradas, y que se otorgaban dos plazas en este grupo de cinco, se especulaba con una fácil clasificación de brazucas y yoruguas. Pero nadie contó con la sorprendente Bolivia (aquella del Diablo Etcheverry, Trucco, Platiní Sánchez, Marco Sandy, Cristaldo y la memoria futbolera de cada uno agregará más nombres) que llegaba a la última fecha con 10 puntos, habiendo ganando todos sus partidos de local, y la cual con un empate llegaba a Estados Unidos puesto que Uruguay y Brasil tenían la misma cantidad de unidades, jugaban entre sí y a los Celestes los vencía en diferencia de gol (recordemos que antes de USA 94, se contabilizaban 2 puntos por victoria). Finalmente la paridad conseguida por Bolivia en tierras bananeras frente a Ecuador obligaba a los de Francescoli, Fonseca y compañía a repetir el histórico Maracanazo de 1950 para llegar al Mundial y, de paso, dejar afuera a sus rivales: en definitiva, la posibilidad de escribir otra gloriosa página en la historia del fútbol mundial mediante una gesta heróica.
No llama tanto la atención que Uruguay llegue a la última fecha cortando clavos con el orto, toda una costumbre eliminatoril (?), sino que casi en su misma situación se haya encontrado la gran potencia verdeamarelha, finalmente y tras la más grande cagada de Robbie Baggio en su vida campeón del mundo, nada menos.
Aquel Brasil que llevaba una sequía mundialista de 24 años tras el retiro de Pelé contaba con la, probablemente, más valiosa delantera del momento: la compuesta por Romario y Bebeto, dos fuera de serie por donde se los mire, estrellas de Barcelona y La Coruña respectivamente en ese momento. El partido contra los siempre karatecas celestes se convirtió en una batalla de las que Uruguay nos suele brindar al final de las eliminatorias cercanos a cagar fuego, y sólo la genialidad de Romario por duplicado le brindó el pase final (quien prácticamente jugó sólo, vean el video, recomiendo el segundo gol y el "Chuiiin... Brasil!" histórico de la TV de aquellos lares, siempre me hace cagar de risa) haciendo simple lo que se tornaba complicadísimo.
Así Brasil llegó a la máxima cita del fútbol, con el culo en la mano y lleno de preguntas, habiendo por ejemplo perdido con Bolivia por primera vez en su historia, para finalmente lograr el título máximo apenas meses después. Una vez más, quedó demostrado que los 7 partidos que se deben jugar para consagrarse en un Mundial están fuera de todo tipo de especulación que se pueda realizar viendo los acontecimientos previos de cada Selección. Los argentinos, de esto (y de fracasos -?-) sabemos bastante. Y ciertamente, viendo el andar de los nuestros hoy en día solamente nos queda soñar con historias como éstas...
El grupo A finalmente lo integraron Paraguay, Colombia, Perú y Argentina. La historia ya la conocemos: P y P (?) ni cortaron ni pincharon, Colombia nos bailó allá y acá y a sufrir contra los Aussies a la madrugada, con Balbo, Mac Allister, el Dié enfrulado y toda la historia (cabe destacar que el último partido entre Perú y Paraguay fue empate en 2, porque de ganar los guaraní, nos quedábamos afuera derecho viejo). Todo un desastre de la (sin razón) llamada "mejor selección de los últimos tiempos" (???) que hizo sapo en el Mundial y penó en eliminatorias recibiendo la peor paliza como local en la historia de nuestro fútbol, todo un bochorno del tipo de los que el Borracho nos tuvo acostumbrados a sufrir durante dos ciclos. En fin, sobre estos episodios todos la tenemos atroden todavía hoy, con lo cual viven en nuestro repertorio de fracasos a recordar.
El grupo B, por su parte, estaba compuesto por Venezuela, Ecuador, Bolivia, Uruguay y Brasil. Dado el bajísimo nivel histórico de las primeras tres nombradas, y que se otorgaban dos plazas en este grupo de cinco, se especulaba con una fácil clasificación de brazucas y yoruguas. Pero nadie contó con la sorprendente Bolivia (aquella del Diablo Etcheverry, Trucco, Platiní Sánchez, Marco Sandy, Cristaldo y la memoria futbolera de cada uno agregará más nombres) que llegaba a la última fecha con 10 puntos, habiendo ganando todos sus partidos de local, y la cual con un empate llegaba a Estados Unidos puesto que Uruguay y Brasil tenían la misma cantidad de unidades, jugaban entre sí y a los Celestes los vencía en diferencia de gol (recordemos que antes de USA 94, se contabilizaban 2 puntos por victoria). Finalmente la paridad conseguida por Bolivia en tierras bananeras frente a Ecuador obligaba a los de Francescoli, Fonseca y compañía a repetir el histórico Maracanazo de 1950 para llegar al Mundial y, de paso, dejar afuera a sus rivales: en definitiva, la posibilidad de escribir otra gloriosa página en la historia del fútbol mundial mediante una gesta heróica.
No llama tanto la atención que Uruguay llegue a la última fecha cortando clavos con el orto, toda una costumbre eliminatoril (?), sino que casi en su misma situación se haya encontrado la gran potencia verdeamarelha, finalmente y tras la más grande cagada de Robbie Baggio en su vida campeón del mundo, nada menos.
Aquel Brasil que llevaba una sequía mundialista de 24 años tras el retiro de Pelé contaba con la, probablemente, más valiosa delantera del momento: la compuesta por Romario y Bebeto, dos fuera de serie por donde se los mire, estrellas de Barcelona y La Coruña respectivamente en ese momento. El partido contra los siempre karatecas celestes se convirtió en una batalla de las que Uruguay nos suele brindar al final de las eliminatorias cercanos a cagar fuego, y sólo la genialidad de Romario por duplicado le brindó el pase final (quien prácticamente jugó sólo, vean el video, recomiendo el segundo gol y el "Chuiiin... Brasil!" histórico de la TV de aquellos lares, siempre me hace cagar de risa) haciendo simple lo que se tornaba complicadísimo.
Así Brasil llegó a la máxima cita del fútbol, con el culo en la mano y lleno de preguntas, habiendo por ejemplo perdido con Bolivia por primera vez en su historia, para finalmente lograr el título máximo apenas meses después. Una vez más, quedó demostrado que los 7 partidos que se deben jugar para consagrarse en un Mundial están fuera de todo tipo de especulación que se pueda realizar viendo los acontecimientos previos de cada Selección. Los argentinos, de esto (y de fracasos -?-) sabemos bastante. Y ciertamente, viendo el andar de los nuestros hoy en día solamente nos queda soñar con historias como éstas...
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