
A la carrera del mejor centrodelantero que mis ojos hayan visto jamás.
Tres veces elegido Mejor jugador del Mundo por la FIFA (1996,1997 y 2002), máximo goleador en Copas del Mundo (15 en total) y un largo, larguísimo etcétera deja su palmarés profesional.
Pero la realidad es que, más allá de cualquier fría estadística, tenés que haber visto ese pique corto letal en el área para entender el porqué de este humilde homenaje.
Gracias por el fútbol, Fenómeno.